Tallarines…
o aquello que es la fuente de todo

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¿Sabias que tu cadena de adn incluye hasta el código de antiguos virus que se adosaron a el? Y después hablan de la “plaga humana”.

Nadie es inocente de este crimen.

Desde el código subyacente detrás de esta misma página hasta el ADN del que está leyendo esto. Todo es un infernal tallarin enrevesado e incomprensible.

¿Claridad de código? Olvídalo. ¿Simplificación de procedimientos? Ni lo sueñes. ¿Autodocumentado?

Que gran chiste.

¿No eres programador? Te lo explico: una de las metas inalcanzables al escribir código es que este sea claro, conciso y comprensible. Y es inalcanzable porque, a menos que se de una imposible y estrictísima planificación, ese código siempre se convertirá en un plato de tallarines enredado y retorcido.

Y mientras más gente haya metido mano en el código, peor será.

Por eso esta sección. La dedicaré a las pesadillas de la programación que me he encontrado o de las que me he enterado. Pero no solo eso. También daremos pie a todo lo que exista en la realidad que se haya convertido en algo incomprensible, enredado y retorcido. Vamos, todo el universo cabe en la definición.

Ok, ya me enredé.