¿Son los fines de semana largos más mortales en Chile?

En el ámbito del tránsito chileno, es muy común escuchar titulares que sugieren una correlación directa entre los fines de semana largos y un aumento drástico en las cifras de fallecidos por accidentes. Sin embargo, al observar los datos con detenimiento, surge la pregunta: ¿es realmente cierto que estos periodos son más mortales, o estamos viendo solo lo que se decide destacar?

Imagen dividida mostrando tráfico en un fin de semana y celebraciones en un feriado.
Comparación visual entre un fin de semana normal y un feriado largo en Chile.

La intuición inicial es atractiva. Cuando escuchamos «este fin de semana largo murieron 20 personas», la cifra suena alarmante y se convierte rápidamente en noticia. Pero este enfoque ignora un detalle fundamental: la duración del período. Un fin de semana normal abarca viernes, sábado y domingo (3 días), mientras que un feriado como Semana Santa puede extenderse a 4 o incluso 5 días.

El problema de la comparación

Aquí es donde los datos oficiales de CONASET para el año 2024 ofrecen una perspectiva totalmente diferente. Al analizar la mortalidad vial consolidada, se observa que en un fin de semana normal (viernes a domingo) se registran aproximadamente 14 fallecidos. Es decir, un viernes-sábado-domingo cualquiera ya promedia unas 14 muertes.

Si comparamos esto con los periodos largos, la narrativa cambia. Al revisar el promedio de Semana Santa entre los años 2021 y 2025, se obtiene una cifra de apenas 15,2 fallecidos. Si tomamos un período de 4 días para Semana Santa y lo comparamos con un fin de semana normal que tiene 3 días, la diferencia es mínima. Incluso en el caso de San Pedro y San Pablo, los promedios se mantienen muy cercanos a la línea base.

¿Es un mito o una realidad?

El análisis revela que la tasa diaria no aumenta necesariamente. Al normalizar las cifras por día, la mortalidad en estos feriados largos es comparable a la de los fines de semana ordinarios. Esto sugiere que el impacto mediático se debe más a la duración del evento y al formato de las noticias que a una mayor peligrosidad intrínseca de los días festivos.

Por lo tanto, no parece haber una intención maliciosa detrás de estas cifras, sino simplemente una selección comunicacional. Los balances se centran en el total acumulado porque es un número fácil de digerir para el público, ignorando que la exposición al riesgo también ha aumentado proporcionalmente con los días extra.