¿Por qué Disney no ha hecho una serie de Kingdom Hearts? El papel del anime en Japón

¿Alguna vez te has preguntado si existen series occidentales completamente animadas en Japón? La respuesta es sí, y hay bastantes más de las que uno pensaría. Es fundamental distinguir entre la «animación realizada en Japón» y una serie japonesa propiamente dicha.

Algunos de los casos más conocidos incluyen títulos icónicos como ThunderCats (1985), donde gran parte de la animación fue realizada por estudios como Pacific Animation Corporation, otorgándole un aspecto muy cercano al anime de la época. Otros ejemplos notables son The Adventures of the Galaxy Rangers, con su estilo influido por el anime de ciencia ficción de los ochenta; Mighty Orbots, que contó con la participación de estudios como Sunrise y Shaft; e incluso producciones como SilverHawks, TigerSharks y segmentos de The Comic Strip.

Imagen dividida mostrando el estilo anime de los ochenta junto a personajes de Kingdom Hearts en batalla.
Contraste entre la animación occidental clásica y la estética moderna de Kingdom Hearts.

Más allá de estas producciones, existen grandes franquicias de juguetes que recurrieron intensivamente a estudios japoneses como TMS, Toei, Sunrise o AIC para buena parte de su animación. Entre ellas se encuentran Transformers G1, G.I. Joe, M.A.S.K. y Inspector Gadget.

Lo curioso es que durante los años 80, Japón era el referente mundial en animación televisiva de acción. Si un estudio occidental quería una serie con peleas fluidas, mechas o escenas espectaculares, lo habitual era enviar la producción a Japón. Por eso, muchas de estas series tienen ese «sabor anime» aunque fueran creadas originalmente en Estados Unidos.

Esto nos lleva directamente al tema de Kingdom Hearts. Es muy posible que la ausencia de una serie sea uno de los factores, pero no el principal. El gran obstáculo no es la capacidad de animación—Disney hoy podría hacerlo en sus propios estudios o subcontratando a Japón—sino los derechos.

La franquicia es un rompecabezas legal complejo: Disney es dueña de sus personajes y mundos, mientras que Square Enix posee a Sora, Riku, Kairi, los Nobodies y la historia principal. Además, aparecen elementos de Final Fantasy y The World Ends With You. Acordar quién financia, escribe y cómo se reparten los beneficios es mucho más complicado que adaptar una propiedad intelectual de una sola empresa.

De hecho, hay un detalle histórico fascinante: a principios de los 2000 se produjo un piloto animado de Kingdom Hearts para televisión. Nunca llegó a emitirse, pero se sabe que existió y han aparecido imágenes con el paso del tiempo. Disney finalmente decidió no seguir adelante.

Mi impresión es que el mayor problema siempre ha sido narrativo: ¿adaptar el primer juego tal cual? ¿Crear una historia nueva? Hoy sería un mejor momento para intentarlo, gracias al éxito de adaptaciones como Arcane, Cyberpunk: Edgerunners o Castlevania. Una serie de Kingdom Hearts hecha por un estudio japonés de primer nivel podría funcionar muy bien, siempre que Disney y Square Enix consiguieran ponerse de acuerdo.