Caza de ballenas y el remix en surround de The Wall

¿Alguna vez te has preguntado por qué la caza de ballenas tiene algo que ver con el sonido surround? Parece una conexión extraña, pero es un hecho técnico bastante real en el mundo del audio. Al hablar de las dificultades para preparar las mezclas multicanal del álbum *The Wall* y *Animals*, surgió este curioso detalle sobre la degradación de las cintas maestras analógicas de los años 70.

Estudio de audio profesional con equipos de mezcla surround y arte del álbum The Wall.
El entorno técnico para la restauración del sonido surround de The Wall.

La química detrás del problema

Hasta mediados de los años 70, muchos fabricantes de cinta magnética utilizaban formulaciones de adhesivos y lubricantes que incluían derivados de aceite de ballena. Sin embargo, con las restricciones a la caza comercial de ballenas y la desaparición de ese suministro, los fabricantes cambiaron la química de sus productos hacia versiones sintéticas.

El resultado fue un envejecimiento mucho menos estable. Décadas después apareció el famoso problema del sticky-shed syndrome: el nuevo adhesivo absorbía humedad, se volvía pegajoso y podía dejar literalmente óxido en los cabezales del magnetófono.

Cintas magnéticas antiguas con adhesivo pegajoso y óxido en los cabezales de reproducción.
Efecto sticky-shed syndrome causado por el cambio químico en las cintas magnéticas.

El reto de la restauración

Por eso, antes de digitalizar muchas cintas históricas, es necesario «hornearlas» (*tape baking*). Se calientan cuidadosamente durante varias horas para eliminar temporalmente la humedad y poder reproducirlas sin destruirlas. Es un procedimiento habitual en la restauración profesional.

En el caso específico del remix 5.1 de *The Wall*, el ingeniero de sonido James Guthrie explicó que las cintas requerían un enorme trabajo de restauración, además de reparar numerosos empalmes envejecidos y lidiar con los retrasos causados por la pandemia y otros proyectos.

Así que la cadena de causa y efecto es clara: las restricciones a la caza de ballenas provocaron cambios químicos que aceleraron el deterioro de muchas cintas, haciendo la restauración mucho más difícil. Es una anécdota curiosa que demuestra cómo la conservación de cetáceos está intrínsecamente ligada a la preservación del audio clásico.