La verdad sobre el café y la Coca-Cola en la Iglesia de los Santos de los Últimos Días

Los miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, comúnmente conocidos como «mormones», siguen una norma llamada la **Palabra de Sabiduría** (*Word of Wisdom*). Esta guía revelada en el siglo XIX prohíbe el alcohol, el tabaco y las llamadas «bebidas calientes». Aquí es donde surge lo más curioso: históricamente, esta prohibición se centró en el café y el té como líquidos tradicionales, no por la cafeína en sí misma.

Ilustración mostrando la paradoja de las bebidas mormonas con una taza tachada y una lata de Coca-Cola.
El contraste cultural: prohibido el café pero aceptada la cafeína en gaseosas.

Por lo tanto, se considera prohibido el café y el té tradicional. Sin embargo, la postura hacia la cafeína ha evolucionado. Aunque muchos mormones evitaban las bebidas con cafeína durante mucho tiempo pensando que era el problema principal, **la Iglesia oficialmente no prohíbe la cafeína**. De hecho, en 2012 aclaró que la doctrina no prohíbe bebidas cafeinadas.

Esto genera una paradoja clásica y algo extraña: muchos mormones pueden tomar Coca-Cola, Pepsi o incluso bebidas energéticas, pero se abstienen de un café espresso. Dependiendo de la familia o el entorno local, algunos individuos mantienen convicciones personales más estrictas y evitan toda cafeína por su cuenta.

Un dato interesante es que en la Brigham Young University (BYU), por años no vendían bebidas cafeinadas en campus; esa situación cambió hace poco. Si te interesa el tema, existe una historia curiosa sobre por qué justo el café terminó siendo «prohibido» y tiene un trasfondo social del siglo XIX.