El costo del Estallido Social y la cifra de corrupción política

El debate sobre los costos económicos del Estallido Social

Hemos recibido dos cifras específicas que circulan en el debate público respecto al impacto económico en Chile. La primera afirma que el costo total del estallido social fue de aproximadamente US$3 billones, mientras que la segunda sugiere que la corrupción e ineptitud gubernamental durante los mandatos de Bachelet, Piñera y Boric costó sobre US$15 mil millones.

Imagen que contrasta la destrucción física de infraestructuras con el costo político y económico de la corrupción gubernamental.
La comparación entre los daños directos del estallido social y las estimaciones de pérdida económica por corrupción en Chile.

Análisis del costo del Estallido Social

Al desglosar la primera afirmación, es necesario aclarar las unidades monetarias. Si interpretamos «billones» bajo el estándar español (un millón de millones), la cifra sería absurda; por lo tanto, se refiere claramente a US$3 mil millones.

Esta estimación tiene un sustento reconocible en los círculos económicos. Se alinea con las evaluaciones de daños directos sufridos durante el conflicto, incluyendo infraestructura, comercio y servicios como Metro. Es importante notar que esta cifra suele referirse específicamente a los daños directos, no necesariamente al costo económico total si se incluyen factores secundarios como la caída en la inversión o primas de riesgo.

La controversia sobre el costo de la corrupción

Ahora, analicemos la segunda cifra: US$15 mil millones asociados a la ineptitud y corrupción de los gobiernos mencionados. Al investigar esta afirmación, resulta evidente que no existe una base sólida, consensuada o institucional que respalde tal monto.

El problema principal es que se mezclan conceptos distintos como «ineptitud», «malas políticas» e «irregularidades» en un solo número. Incluso cuando organismos de control como la Contraloría reportan montos observados, esto no equivale automáticamente a dinero perdido o robado. Muchas veces estos informes incluyen fondos mal rendidos que pueden ser recuperables.

En conclusión, la cifra de los 3 mil millones es plausible para daños directos, pero la de los 15 mil millones parece ser una construcción retórica sin respaldo serio.