Desglosando las cifras económicas: Estallido Social y la polémica de la corrupción

En el debate público reciente sobre la economía chilena, han surgido cifras que parecen sacadas de una novela política. Es común escuchar afirmaciones contundentes, pero ¿cuánta de ellas se sostiene ante un escrutinio riguroso? Hoy vamos a desglosar dos de las declaraciones más populares para entender qué está realmente pasando detrás de los números.

Gráfico de impacto económico en Chile
Una visualización del costo económico total atribuido a la crisis social y la administración pública.

Para empezar, es fundamental establecer una distinción clara. No estamos hablando del mismo tipo de dinero en ambos casos. La primera cifra que se suele mencionar gira en torno al costo del estallido social.

Determinando el costo real del Estallido Social

La afirmación más recurrente es que «el costo del estallido social fue de aprox 3 billones de dólares». Al analizar esto con detenimiento, vemos que la cifra se alinea bastante bien con los estudios económicos sobre daños directos e impactos inmediatos a la infraestructura física.

Estimaciones estándar sitúan estos costos en un rango cercano a los US$3 mil millones (usando el término anglosajón ‘billions’). Este monto no es una cifra arbitraria; refleja específicamente la destrucción de activos tangibles como edificios gubernamentales, estaciones de metro y comercios. Es importante notar que esto representa el daño directo.

Edificios y metro en ruinas
Daños físicos directos a la infraestructura pública tras el estallido social.

Si bien es plausible como orden de magnitud para los daños físicos, debemos ser cautelosos. Si el análisis se expande a incluir costos macroeconómicos más amplios—como la pérdida de inversión o primas de riesgo—el número deja de ser una cifra limpia y se vuelve mucho más complejo.

Analizando la cifra de 15 billones: Ineptitud vs. Corrupción

Aquí es donde el análisis se vuelve verdaderamente crítico. La segunda afirmación sugiere que «la ineptitud o corrupción de los gobiernos de Bachelet, Piñera y Boric costó sobre 15 billones».

Es imperativo cuestionar esta premisa. Afirmar una cifra consolidada de 15 mil millones de dólares como un hecho establecido no tiene base verificable en la literatura económica seria. ¿Qué está realmente mezclando este número? Probablemente se están sumando irregularidades detectadas, sobrecostos de proyectos y casos de fraude a una métrica que no es contable.

La propia Contraloría ha advertido explícitamente en el pasado que la detección de irregularidades no equivale automáticamente al dinero robado o perdido. Incluso en casos recientes se han observado cifras significativas, pero estas deben ser contextualizadas con cuidado para no confundirlas con pérdidas reales.

Gráfico comparativo de contenedores económicos
Separación visual entre los daños directos estrictos y el concepto más amplio de corrupción o ineptitud gubernamental.

Además, hay un detalle técnico crucial que a menudo se pasa por alto: la ambigüedad lingüística de las cifras. En el contexto español, «billón» puede referirse a un millón de millones (10¹²), mientras que en el uso anglosajón suele significar mil millones (10⁹). Si alguien dijera «15 billones» siguiendo la convención española tradicional, estaríamos hablando de 15 trillones de dólares, una cifra totalmente disparatada para la economía de Chile.

En conclusión, al separar los daños directos del estallido social de las acusaciones políticas más amplias, obtenemos una visión mucho más clara y honesta. La primera cifra es razonable como referencia para el daño físico inmediato, mientras que la segunda requiere un escrutinio profundo antes de aceptarla como verdad absoluta.