¿Por qué el uniforme del fútbol femenino es igual al masculino?

Es una observación curiosa: el fútbol femenino es uno de los grandes deportes donde la indumentaria femenina parece no haberse separado de la masculina. A diferencia del vóleibol, el tenis o incluso el baloncesto, las futbolistas siguen usando equipaciones que son básicamente las mismas.

Side-by-side comparison of men's and women's football uniforms
Comparison between men's and women's football kits.

La explicación tiene bastante que ver con una mezcla compleja de historia, funcionalidad y comercialización. Primero, el fútbol no necesita una silueta diferente para cumplir su función. Tanto hombres como mujeres necesitan una camiseta transpirable, pantalones cortos que no limiten la carrera y medias sujetas.

La segunda clave es la historia del deporte: las jugadoras nacieron institucionalmente a la sombra del fútbol masculino. Durante décadas, usaron equipaciones masculinas heredadas o versiones reducidas de ellas. No fue hasta el Mundial de 2019 cuando se extendieron las equipaciones profesionales diseñadas específicamente para mujeres.

Finalmente, hay dos factores cruciales: la identidad del club y la resistencia a sexualizar a las jugadoras. La camiseta roja o blanca representa una misma institución entre ambos equipos. Además, recordemos que en 2004 el presidente de la FIFA, Sepp Blatter, sugirió pantalones ajustados para atraer espectadores masculinos, pero la propuesta recibió fuertes críticas.

Al final, hay una distinción fundamental: una cosa es que el uniforme tenga una apariencia distinta y otra que esté diseñado específicamente para mujeres. El fútbol ha avanzado en ajustes de corte y longitud sin convertir el uniforme en algo visualmente radicalmente distinto. Y la ironía más grande es por qué en otros deportes se consideró necesario que las mujeres vistieran de forma más reveladora para practicar exactamente el mismo deporte.