Cuando el ADN revela que un difunto no es pariente de los deudos

¿Alguna vez has escuchado de casos donde el ADN desmintió a los familiares?

Han existido situaciones en la historia forense, tanto internacionales como locales, donde se realizó una prueba de ADN para identificar cuerpos tras incendios o accidentes graves. El resultado fue revelador: una persona fallecida no tenía ninguna relación sanguínea con el grupo familiar que estaba siendo utilizado como referencia.

Vista aérea de un incendio forestal masivo en Chile y expertos forenses recolectando muestras de restos carbonizados.
El incendio del Cerro Obligado en Coronel requirió la identificación de 14 víctimas mediante análisis genético.

El caso chileno del Cerro Obligado

El ejemplo más claro y documentado ocurre en Chile, específicamente tras el incendio del cerro Obligado en Coronel. Este suceso se registró a finales de noviembre de 2023 y resultó en la muerte de 14 personas, pertenecientes a tres grupos familiares venezolanos.

Ante tal tragedia, las autoridades forenses tuvieron que tomar muestras de ADN de los restos carbonizados y de los familiares vivos para establecer relaciones biológicas. El análisis fue exhaustivo: se lograron identificar 13 víctimas mediante la concordancia genética esperada. Sin embargo, el caso se vuelve particularmente interesante al analizar el resultado final: una de las personas fallecidas no tenía parentesco alguno con el grupo familiar que estaba siendo utilizado como referencia.

Incendios internacionales y la necesidad del ADN

Este fenómeno no es exclusivo de Chile; existen múltiples ejemplos a nivel global donde la intensidad de los incendios o desastres hizo imposible identificar a las víctimas por métodos tradicionales. Por ejemplo, en el incendio de Manila en 1998, se murieron 23 niños y muchos restos fueron exhumados meses después para ser sometidos a pruebas genéticas.

Laboratorio forense con tubos de ensayo y perfiles genéticos en pantallas.
Muestras de ADN siendo procesadas en el laboratorio tras la exhumación de los restos.

Otro caso notable es el Camp Fire de California en 2018, donde la destrucción masiva impidió usar huellas o odontología. Del mismo modo, en el trágico incendio del teleférico de Kaprun, Austria, en el año 2000, los cuerpos estaban tan quemados que la identificación morfológica era imposible.

Ilustración abstracta de un árbol genealógico con una conexión genética en rojo indicando una discrepancia.
Representación visual de cómo el ADN se usa para reconstruir lazos familiares y detectar discrepancias biológicas.

Reconstrucción y errores biológicos

Es fundamental comprender que el análisis genético no sirve solo para confirmar una identidad. En catástrofes complejas, el ADN permite reconstruir quién está relacionado con quién. Cuando se detecta un perfil que no encaja con la hipótesis inicial, esto puede revelar situaciones de no paternidad o relaciones familiares supuestas que no son biológicas.

La literatura forense reconoce explícitamente estos casos, advirtiendo sobre problemas como mutaciones genéticas, asociación incorrecta de perfiles o incluso restos mezclados entre víctimas. Así, el escenario donde un difunto resulta ser un desconocido para los deudos es una realidad documentada en la ciencia moderna.