COVID en septiembre de 2026: Endemia, variantes y la nueva realidad sanitaria

El panorama de la pandemia ha cambiado drásticamente. Lo que en los años 2020–2022 era una emergencia sanitaria extraordinaria, hoy es una infección respiratoria endémica y recurrente.

Mapa mostrando la situación actual del COVID-19
La transición de la pandemia a la endemia en 2026.

La diferencia fundamental reside en la inmunidad poblacional, los mejores tratamientos y las vacunas actualizadas. La OMS mantiene actualmente el riesgo global de COVID-19 como moderado.

Situación mundial ahora

Los datos más recientes de vigilancia son reveladores: en la semana terminada el 13 de septiembre de 2026, la positividad mundial de SARS-CoV-2 permanecía baja y estable. Sin embargo, había focos con positividad superior al 10% en partes de Centroamérica, el Caribe, Europa y Asia oriental.

Es importante notar una trampa estadística: en el período del 3 al 30 de agosto, 58 países notificaron 62.847 casos. Pero debido a que hoy muchos países testean muchísimo menos que antes, esos números no representan ni remotamente los contagios reales.

La vigilancia de aguas residuales y la positividad de muestras son actualmente más útiles para conocer la circulación que el simple número de «casos oficiales».

¿Qué variantes están circulando?

La OMS está siguiendo actualmente varias variantes bajo monitorización: JN.1, XFG, NB.1.8.1, PQ.16.1.1 y BA.3.2. La dominante mundial en los datos genómicos más recientes era XFG, que representaba aproximadamente el 41% de las secuencias.

Especial atención merece la variante apodada *Cicada* (BA.3.2), la cual es antigénicamente bastante diferente de los descendientes de JN.1 y puede evadir mejor nuestro sistema inmunitario. No obstante, no hay evidencia actual de que sea más grave.

¿Es más contagioso?

SARS-CoV-2 sigue siendo muy transmisible, con una ventaja evolutiva para infectar a personas vacunadas o que ya tuvieron la infección. La inmunidad previa es crucial para evitar enfermedad grave, pero no para impedir completamente una nueva infección.

¿Y la mortalidad?

Hasta junio de 2026 se habían notificado más de 779 millones de casos confirmados y más de 7 millones de muertes. La letalidad observada es muchísimo menor que durante las primeras olas gracias a la vacunación, los antivirales y el mejor manejo hospitalario.

¿Y Chile?

MINSAL amplió en abril de 2026 la población objetivo de vacunación, bajando la edad desde 65 a 60 años. Durante abril, SARS-CoV-2 representaba aproximadamente el 5,7% de los virus respiratorios identificados.

¿Y las mascarillas?

No tiene sentido usar mascarilla permanentemente para todos, pero siguen siendo razonables cuando tienes síntomas respiratorios, vas cerca de personas vulnerables o en espacios cerrados mal ventilados. La prioridad es la ventilación, no obsesionarse con desinfectar superficies.

¿Las vacunas siguen sirviendo?

Sí, pero su protección contra enfermedad grave es mucho más relevante que la protección frente a infectarse. La OMS recomendó para 2026 una formulación basada en LP.8.1.

¿Qué me preocuparía realmente?

No tanto el nombre de la variante, sino la aparición de una combinación de alta evasión inmunitaria, transmisibilidad y gravedad; la pérdida de vigilancia epidemiológica; el COVID en personas vulnerables; la condición post-COVID y la interacción con influenza.

¿Cómo distinguir un resfrío, gripe o covid?

Distinguir por síntomas es difícil debido a la superposición. Sin embargo, existen patrones: el resfrío suele ser gradual con moco; la influenza tiene inicio brusco, fiebre y dolores musculares fuertes; el COVID puede presentar pérdida de olfato o gusto.

La confirmación definitiva se logra mediante un test combinado que busca SARS-CoV-2 e influenza A/B. Un resultado negativo al principio no garantiza ausencia de enfermedad, por lo que repetir la prueba es fundamental para una diagnóstico correcto.