Joseph Figlock y la sincronicidad de Jung: Leyenda o realidad?

La historia de Joseph Figlock es uno de los casos más famosos que se mencionan cuando se habla de la sincronicidad de Carl Gustav Jung, aunque en realidad Jung nunca la presentó como una prueba de su teoría.

Ilustración de Joseph Figlock con un bebé cayendo sobre él en una calle de Detroit.
Joseph Figlock y el bebé cayendo desde la ventana en Detroit, 1938.

La anécdota cuenta que en los años 30, en Detroit, un hombre llamado Joseph Figlock caminaba por la calle cuando un bebé cayó desde una ventana y aterrizó sobre él. Ambos sobrevivieron con heridas leves. Según la historia, aproximadamente un año después ocurrió prácticamente lo mismo: el mismo bebé volvió a caer desde la misma ventana y volvió a ser amortiguado por Joseph Figlock.

Si el relato fuera cierto, sería una coincidencia extraordinaria. Sin embargo, hay un problema importante: no existe documentación contemporánea confiable que confirme que Joseph Figlock existió o que el incidente ocurriera. La historia aparece repetida en libros de curiosidades y recopilaciones de sucesos extraños, pero los investigadores no han encontrado registros periodísticos o policiales sólidos que la respalden.

Al profundizar un poco, la situación resulta más interesante. Existe evidencia de que hubo al menos un accidente real en el que un trabajador municipal llamado Joseph Figlock fue golpeado por un niño que cayó desde una ventana en Detroit, el 27 de septiembre de 1938. Ese incidente sí habría aparecido en el Detroit Free Press.

Lo dudoso es la primera caída. La afirmación de que «era la segunda vez que le ocurría lo mismo» parece provenir del propio relato posterior y no se ha encontrado un artículo contemporáneo que documente ese primer accidente.

Jung y el concepto de sincronicidad

Respecto a Jung, su concepto de sincronicidad no significa simplemente «una coincidencia muy improbable». Para él era la aparición simultánea de dos o más acontecimientos conectados por su significado para la persona, aunque no hubiera una relación causal entre ellos.

Ilustración de Carl Gustav Jung trabajando en su despacho lleno de libros.
Carl Gustav Jung en su estudio rodeado de libros y notas.

Su ejemplo más famoso es el del escarabajo dorado: mientras una paciente le contaba un sueño sobre un escarabajo, un insecto muy parecido golpeó la ventana de su consulta. Jung interpretó que esa coincidencia tenía un valor simbólico en el proceso terapéutico.

Así que, incluso si el caso de Joseph Figlock hubiera ocurrido, Jung probablemente lo habría visto solo como una coincidencia extraordinaria, no necesariamente como un ejemplo de sincronicidad, porque el elemento central es el significado psicológico del acontecimiento.

Otros casos bien documentados

Si te interesa este tipo de casos, hay otros que sí están muy bien documentados y que Jung conocía o habría encontrado fascinantes, como las relacionadas con Mark Twain y el cometa Halley. En estos casos, la base documental es mucho más sólida.