Lower Decks y Star Trek: ¿Por qué no usaron un accidente de teletransporte?

Uno de los aportes más claros de Star Trek: Lower Decks fue definir definitivamente a Tom Paris como una entidad completamente diferente a Nick Locarno. Durante años, la teoría de que ambos eran la misma persona con un nombre cambiado dominó las discusiones entre fans, especialmente considerando que el actor Robert Duncan McNeill interpretó a ambos.

La serie animada llegó para cerrar ese debate canónico. En la cuarta temporada aparece Nick Locarno en persona como antagonista, confirmando que ambos personajes coexisten simultáneamente dentro del universo de Star Trek. De hecho, la serie juega deliberadamente con este chiste: cuando alguien menciona el enorme parecido entre ambos, otro personaje responde simplemente «I don’t see it», una broma metarreferencial dirigida a los espectadores que llevan décadas viendo exactamente lo contrario.

Tom Paris y Nick Locarno mirándose frente a frente en un fondo espacial.
La separación definitiva de Tom Paris y Nick Locarno en Star Trek.

Esto nos lleva a una pregunta interesante: ¿por qué no usaron un «accidente de teletransporte» para explicar la duplicación, como se ha hecho en el pasado con William Riker y Thomas Riker?

Aunque la franquicia ya había establecido precedentes claros para justificar dos versiones de una misma persona a través de anomalías cuánticas o divisiones temporales, los productores probablemente fueron más inteligentes al evitarlo. Un accidente de teletransporte habría generado una cascada de preguntas complicadas: ¿cuándo ocurrió el evento? ¿Por qué nadie recuerda haber sido la misma persona? ¿Cómo encajan sus historias familiares? Además, Tom Paris ya tenía una biografía bastante desarrollada y una relación sólida con su padre, Owen Paris.

En lugar de recurrir a justificaciones técnicas o narrativas forzadas, Lower Decks optó por convertir el parecido en un chiste divertido. Reconocer el parecido y reírse de él resultó ser una solución mucho más elegante que intentar resolver un problema que en realidad solo existía fuera de la historia.

Un diagrama mostrando a una persona siendo copiada por un transportador estelar.
El concepto de duplicación por accidente del transportador en Star Trek.

Por cierto, mientras discutimos estas dinámicas de duplicación, surge otro misterio fascinante del universo: ¿qué fue de Thomas Riker?

La historia conocida de Thomas termina en Star Trek: Deep Space Nine, específicamente en el episodio «Defiant», donde roba la nave USS Defiant para ayudar a la resistencia contra la ocupación cardassiana. Al final de la misión, es capturado y entregado a los Cardassian Union, que lo condenan a prisión.

Y… ahí termina su historia en pantalla. Poco después estalla la crisis con el Dominion, Cardassia se une a ellos y queda devastada por la guerra. Durante años, los fans especularon de todo: ¿fue ejecutado? ¿murió en prisión? ¿escapó?

El canon televisivo nunca respondió. Aunque Lower Decks, que ha rescatado tantos cabos sueltos de la franquicia, nunca ha mencionado a Thomas Riker. Era un candidato perfecto para aparecer, pero su destino sigue siendo uno de los misterios abiertos más conocidos de todo el universo.

Una figura militar solitaria frente a una puerta cerrada en el espacio.
El destino incierto de Thomas Riker tras Deep Space Nine.

Personalmente, me parece que fue un personaje con gran potencial desaprovechado. A diferencia de Will Riker, Thomas cargaba con años de aislamiento y resentimiento, lo que lo convertiría en una figura mucho más compleja para explorar.