Velocidad del metro de Chicago y su resistencia estructural

El metro de Chicago suele parecer lento en los videos. Esta impresión es común por varias razones: la infraestructura tiene décadas de antigüedad, las estaciones están muy cerca unas de otras y la red prioriza la cobertura sobre la velocidad punta.

Vista aérea de las vías elevadas del metro de Chicago, mostrando su robusta estructura metálica y el entorno urbano.
Estructura elevada del metro de Chicago.

Aunque en ciertos tramos los trenes pueden alcanzar hasta 55 mph, el promedio de viaje es menor debido a las paradas frecuentes y las restricciones de vía.

¿Resistirá un terremoto fuerte?

En términos generales, la infraestructura elevada no fue diseñada originalmente para terremotos fuertes como los que ocurren en Chile. Chicago está en una zona de baja sismicidad.

No obstante, las estructuras elevadas son de acero remachado y tienen cierta flexibilidad inherente. Las estructuras metálicas suelen comportarse mejor que las rígidas de mampostería ante vibraciones. Un terremoto fuerte y cercano podría causar daños localizados en uniones o puentes, obligando a cerrar sectores para inspecciones exhaustivas.

El desafío del clima extremo

Más allá de los sismos, uno de los desafíos de ingeniería más importantes en Chicago es el clima. La ciudad sufre cambios drásticos entre veranos cálidos e inviernos con temperaturas bajo cero y vientos fuertes.

Esto provoca expansión térmica constante, hielo en vías y corrosión. Por eso muchas partes del metro tienen sistemas calefactores y requieren inspecciones frecuentes por fatiga y deterioro provocado por el frío intenso.