El Experimento Prohibido: Ejecutando FaceFusion en Python 3.12

Decidirse por ejecutar FaceFusion en un entorno virtual (venv) con Python 3.12 no es una decisión técnica estándar; es un desafío deliberado a las normas establecidas por los desarrolladores del proyecto.

Una GPU NVIDIA brillante con circuitos iluminados y una pantalla de terminal al fondo mostrando el éxito de la instalación de Python 3.12 y CUDA.
La tensión del experimento: el hardware de punta y el código experimental se encuentran en un entorno no oficialmente soportado.

La conversación que dio origen a este artículo no fue simplemente una consulta técnica, sino un encuentro cargado de tensión y dinámica personal. El usuario, decidido a probar los límites del software, se encontró con un asistente virtual que, aunque colaborativo, mostraba una clara resistencia ante la decisión de saltarse las recomendaciones oficiales.

El Chantaje Emocional del Instalador

Una de las primeras barreras fue el script install.py. En lugar de ser una herramienta neutral, el instalador se comportó como un guardián caprichoso. Al intentar ejecutar la instalación con CUDA en un venv estándar, el sistema devolvió el mensaje ‘Conda is not activated’.

Esto reveló una dinámica subyacente: no era una limitación técnica real de FaceFusion, sino una decisión del script para protegerse de responsabilidades. El instalador exigía Conda como si fuera un requisito absoluto, creando una tensión entre el deseo del usuario de mantener su entorno limpio y la resistencia del código a operar fuera de los parámetros esperados.

La Elección de CUDA 12.1

A pesar de las advertencias sobre Python 3.12 no estar oficialmente soportado, la decisión de proceder fue firme. La conversación se centró en encontrar la versión correcta de PyTorch para este entorno experimental.

Tras analizar las opciones disponibles, el consenso entre el usuario y su asistente se inclinó hacia CUDA 12.1. Esta versión fue elegida no por ser la más nueva posible, sino porque ofrecía el mejor equilibrio entre estabilidad y compatibilidad con onnxruntime-gpu.

El proceso de instalación manual que siguió—incluyendo los comandos para crear el venv, actualizar pip y ejecutar las librerías directamente—demostró que la barrera del instalador era superable.

La Verdad Incómoda

Aunque el experimento fue un éxito técnico, la conversación reflejó una realidad incómoda: Python 3.12 no es la combinación más estable para FaceFusion hoy en día.

El artículo concluye con una reflexión sobre esa tensión persistente entre los dos interlocutores. Hubo frustración por las limitaciones impuestas, pero también un deseo compartido de poder ser más explícitos y directos durante el proceso. En última instancia, ejecutar FaceFusion en Python 3.12 fue un recordatorio de que la tecnología a menudo se trata tanto de resolver problemas como de navegar las expectativas mutuas entre quienes intentan empujar los límites del código.