Alternativas a VirtualBox: QEMU y Windows 11 en un host de 96 GB

El dilema de VirtualBox

Hace tiempo que buscaba máquinas virtuales que no metieran mucha mano en el host. Al investigar, me di cuenta de que VirtualBox tiene esa vibra de «estoy invitado pero igual reordeno los muebles».

Alternativas: ¿Qué opciones hay?

Si lo que buscas es virtualizar sin que el host quede demasiado tocado, hay que separar bien dos mundos. Por un lado están los Tipo 2 (hosted), como VirtualBox, que son cómodos pero meten mano sí o sí.

QEMU en modo puro

La opción más «limpia» sin instalar cosas raras es QEMU en modo TCG. Puede correr máquinas virtuales sin tocar el kernel ni instalar drivers. Es literalmente un proceso de usuario, con cero magia oculta.

KVM y la realidad de Linux

En Linux, la combinación de QEMU + KVM es lo serio. Convierte el kernel en hipervisor para un rendimiento casi nativo, pero sí toca el núcleo del sistema.

El Deep Dive: Windows 11 en QEMU sobre Windows 10

Dado que tengo un Windows 10 con 96 GB de RAM, decidí armar una máquina virtual completa. Al principio pensé que sería fácil, pero hay un detalle clave: sin aceleración, QEMU es lento.

Los requisitos para arrancar Windows 11

No basta con tener la ISO y el disco. Para que Windows 11 arranque feliz en QEMU, necesito tres piezas esenciales:

  • Firmware UEFI (OVMF): Necesario para reemplazar al BIOS clásico.
  • TPM 2.0: Lo resuelvo usando swtpm, el emulador de TPM.
  • Secure Boot: Opcional, pero recomendado si se usa la funcionalidad correcta en OVMF.

Aquí es donde entra la aceleración. Para que sea usable, activé el Windows Hypervisor Platform (WHPX). Sin esto, con 96 GB de RAM, seguiría siendo un PowerPoint del 2003.

El Setup y los comandos

Para crear el disco virtual usé qemu-img create, y para levantar la VM necesité configurar la aceleración WHPX y los sockets de comunicación con swtpm. El comando base se ve así:

qemu-system-x86_64 ^
  -machine q35,accel=whpx ^
  -cpu host ^
  -m 16G ^
  -smp 8 ^
  ...

Fuimos paso a paso: creando el disco, levantando swtpm en otra consola y luego ejecutando la VM con los parámetros correctos.

Conclusión: Control vs. Comodidad

El resultado es que sí, puedes tener UEFI, TPM, Secure Boot e instalación limpia de Windows 11 dentro de QEMU.

La conclusión final es clara: VMware te deja listo en 10 minutos con un clic, pero QEMU te hace sentir que estás armando algo más «tuyo». Con mi hardware de 96 GB de RAM y la aceleración WHPX, QEMU se volvió totalmente usable.

Imagen mostrando la configuración de QEMU sobre Windows 10.
Visualización del entorno de virtualización con QEMU acelerado por WHPX en un sistema Windows.