¿Ver solo TV abierta te hace más tonto?

Si mi cultura viniera únicamente de lo que se muestra en la TV abierta, ¿siento que cada año que pasa me vuelvo más tonto? Aunque suene provocativo, la respuesta no es un simple sí o no. Limitar tu dieta cultural exclusivamente a este medio probablemente te daría una visión mucho más estrecha del mundo en comparación con alguien que consume libros, cine y videojuegos.

Un espectador rodeado de iconos que representan libros, teléfonos y plataformas digitales frente a pantallas de televisión.
La televisión abierta es solo una pieza en nuestra dieta cultural moderna.

La lógica detrás de lo que ves

El motivo por el cual la televisión abierta parece tan superficial no es porque el público sea tonto, sino por la forma en que funciona este medio. Necesita captar una audiencia enorme y heterogénea con contenidos relativamente baratos para mantenerse al aire. Por eso, favorece formatos fáciles de entender, repetitivos y emocionalmente intensos.

La televisión generalista está diseñada para optimizar el mínimo común denominador. Es un incentivo económico que empuja a los canales hacia noticias, teleseries, concursos y programas de conversación, alejándose del contenido especializado o intelectual.

El problema de la comparación

Hay otro fenómeno importante en juego: ahora tenemos con qué comparar lo que vemos. Hace 30 años, la televisión tenía una posición casi monopolística; si querías entretenimiento audiovisual, no tenías otra opción. Hoy, puedes pasar de un programa de TV a una conferencia universitaria o una serie japonesa en cuestión de segundos.

Esta capacidad de acceso inmediato crea la sensación de que antes la televisión nos enseñaba cosas y ahora parece que solo nos grita estímulos superficiales.

Conclusión

En resumen, no necesariamente te volverías más tonto. Lo que ocurre es que te vuelves culturalmente dependiente de un medio que cada vez está diseñado para una función mucho más limitada. Puedes terminar sabiendo todo sobre la actualidad nacional y los rostros televisivos, pero ser muy pobre en otros temas debido a los incentivos comerciales de esos canales.