¿Vender mi departamento en medio de la crisis inmobiliaria?

¿Estás pensando en vender tu departamento porque temes que el mercado inmobiliario chileno se vaya al suelo? Es una pregunta legítima, especialmente si has visto noticias sobre tasas hipotecarias estancadas y un stock de viviendas que tarda meses en absorberse. Pero antes de tomar la decisión de desalojar tus pertenencias, hay que entender qué está pasando realmente.

Gráfico de mercado inmobiliario con datos económicos
Representación visual de la situación actual del mercado inmobiliario en Santiago.

Para empezar, es crucial dejar claro algo fundamental: no estamos ante una burbuja gigante a punto de estallar. Los datos disponibles hasta septiembre de 2026 muestran un sector residencial vulnerable por su oferta acumulada, pero sin la evidencia de un desplome inminente.

Tu departamento: La Foresta II

El análisis cambia drásticamente cuando miramos tu propiedad específica. Tu departamento en el Condominio La Foresta II es un activo sólido que no se queda quieto. Ubicado en San Miguel, cuenta con 60 metros cuadrados, cinco dormitorios y dos baños, ubicado en el quinto piso.

Aunque carece de estacionamiento o bodega, su ubicación estratégica es impecable: a tres cuadras del Metro Línea 2, Ciudad del Niño. Además, las amenidades como la piscina, la sala de eventos y un mall al lado compensan perfectamente la falta de espacios privados.

La realidad financiera

Aquí es donde la ecuación se vuelve interesante. Tu departamento no es solo una carga, sino que funciona como una máquina de generar flujo de caja. Estás cobrando $320.000 mensuales de arriendo y pagando un dividendo hipotecario de $180.000.

Eso significa que tienes un ingreso neto positivo de $140.000 al mes antes incluso de considerar gastos comunes o reparaciones. Lo más notable es la estabilidad: llevas cinco años con el mismo arrendatario y cero rotación, lo que te ha ahorrado costos ocultos como vacancias, corretajes y sorpresas por daños en la propiedad.

¿Vender ahora o esperar?

Dado que te quedan solo 42 meses para terminar tu crédito hipotecario, vender precipitadamente no es una estrategia obvia. Si vendes hoy, pierdes el flujo de caja actual y la garantía de un arrendatario estable.

Mantener el inmueble hasta 2030 tiene sentido estratégico: estarás amortizando capital del préstamo y acumulando rentas mientras disfrutas de la estabilidad que ya has construido. La conclusión es clara: no necesitas correr a vender por miedo a una corrección, especialmente cuando tu activo genera más dinero del que consume.