¿Se han callado los bots rusos en redes?

Habrá notado que ha circulado una narrativa muy fuerte sobre cómo, tras los recientes ataques a infraestructuras en Rusia, las redes sociales se habrían vuelto repentinamente más tranquilas. ¿Es cierto que los bots rusos han desaparecido de plataformas como X o Instagram? Para responder esto, primero hay que entender exactamente qué está pasando detrás de esa sensación de «calma digital».

Desmontando la narrativa de la «calma digital»

Lo más importante a dejar claro desde el principio es distinguir dos cosas que suelen confundirse: por un lado, los ataques físicos o cibernéticos contra infraestructuras en Rusia, y por otro, la actividad específica de bots políticos en redes sociales. Los reportes confirman que los centros de datos de Yandex sufrieron daños significativos entre los días 8 y 11 de octubre.

Mapa mostrando los centros de datos de Yandex en Rusia bajo ataque
Ubicación de los centros de datos de Yandex afectados por la operación militar ucraniana.

Sin embargo, demostrar que un servidor fue dañado no es lo mismo que demostrar que las cuentas automatizadas publicando propaganda política dejaron de funcionar. Es una interpretación común pero errónea atribuir el silencio a la destrucción de estas granjas de cuentas.

¿Qué dicen los datos técnicos?

Aquí es donde entra en juego el análisis más riguroso. Los gráficos virales que circulan por internet, basados en métricas como Cloudflare Radar, muestran una caída del tráfico automatizado asociado a Yandex.

Panel de datos con líneas descendentes representando el tráfico automatizado
Gráfico técnico que muestra métricas de tráfico web y actividad automatizada.

El problema fundamental es que ese tráfico incluye rastreadores y servicios de indexación para buscadores, no cuentas de usuarios. No equivale a contar quién está publicando en Facebook o Instagram. Además, algunos gráficos virales sobre la caída de actividad en el partido alemán AfD fueron identificados como generados con IA y sin una fuente verificable.

La evidencia real y las conclusiones de expertos

Investigadores que siguen estas operaciones han señalado que las redes de influencia prorrusas continúan funcionando. El análisis publicado hoy por *Lawfare*, escrito por Renée DiResta, es fundamental para entender la situación: los datos preliminares no muestran el desplome generalizado que sugerían los testimonios.

Red de nodos interconectados simbolizando la actividad de usuarios y bots
Visualización conceptual de las redes de influencia en las plataformas sociales.

El análisis de Graphika tampoco encontró una caída discernible en los temas que supuestamente habían quedado en silencio, aunque sí observó menos participación en ciertos canales rusos de Telegram.

La conclusión provisional es clara: no hay evidencia sólida de que los ataques hayan provocado una caída generalizada de la propaganda rusa. La sensación de que las redes se han vuelto más tranquilas merece investigarse, pero por sí sola no constituye una medición válida.