¿Por qué decimos ‘en situación de calle’? El origen y la burocratización del término

La expresión ‘en situación de calle’ empezó a usarse para reemplazar términos como *vagabundo*, *indigente* o *sin techo*. Este cambio no fue casual, sino una decisión consciente hacia lo que se llama lenguaje centrado en la persona.

Ilustración que muestra el cambio lingüístico y la burocratización del término situación de calle.
El contraste entre el lenguaje estigmatizante del pasado y el eufemismo administrativo actual.

La idea de fondo es doble. Por un lado, buscamos desesencializar el problema: no se define a alguien por una condición que puede ser transitoria. Por otro, intentamos desplazar la culpa desde el individuo hacia el contexto social o económico.

La realidad burocrática de hoy

Sin embargo, hay un detalle importante: con el tiempo, el término se fue burocratizando. Lo adoptaron políticas públicas y ONGs, y terminó sonando frío, administrativo e incluso clínico. Para mucha gente hoy, ya no suaviza nada; solo es el eufemismo vigente.

En resumen: nació con una intención empática para humanizar, pero el lenguaje corre siempre detrás de la realidad. Y cuando esta última no cambia, las palabras se gastan y nos dejan con esa frustración de querer decir algo mejor sin poder arreglar lo que realmente duele.