¿Nueva Zelanda eliminó los ministerios innecesarios en los 80 y por eso se convirtió en potencia económica?

La imagen que analizamos hoy propone una narrativa simplista pero muy popular: que Nueva Zelanda eliminó los ministerios innecesarios en los años 80 mediante tres leyes específicas, lo cual la convirtió directamente en una potencia económica. Al examinar los hechos históricos y el contexto de las reformas conocidas como *Rogernomics*, es claro que este titular es una simplificación bastante grosera. Aunque Nueva Zelanda efectivamente realizó uno de los experimentos de reforma estatal más radicales del mundo desarrollado, no fue simplemente un caso de «aprobamos tres leyes y eliminamos ministerios inútiles».

Imagen dividida mostrando edificios del parlamento neozelandés con datos flotantes a la izquierda, y un gráfico administrativo abstracto de Chile a la derecha.
Comparativa inicial de la estructura gubernamental entre Nueva Zelanda y Chile.

A pesar de la simplificación, el núcleo histórico es cierto. Nueva Zelanda hizo una reforma brutal del Estado desde 1984, asociada a las reformas de Roger Douglas y el gobierno de David Lange. Hubo privatizaciones, corporatización de empresas estatales y una transformación profunda de cómo funcionaba la administración pública.

Las leyes míticas y la realidad legislativa

Si bien es cierto que el titular menciona tres supuestas leyes fundamentales, al contrastarlas con la legislación real de los años 80, vemos que no existen. No había una ley que obligara a justificar la utilidad anual o se liquida automáticamente un ministerio, ni prohibición de contratar asesores sin publicar informes online.

Lo que sí existió fue muy importante: el State Sector Act 1988, que cambió radicalmente la administración pública al reemplazar a los antiguos *permanent heads* por chief executives contratados por períodos definidos. Además, hubo el State-Owned Enterprises Act 1986, que convirtió varias actividades estatales en empresas orientadas comercialmente. Estas fueron las piezas reales que impulsaron la transformación, no un mecanismo automático de liquidación de ministerios.

Es crucial entender que el propio Estado neozelandés actual sigue teniendo decenas de departamentos y agencias. Las reformas no produjeron mágicamente un Estado diminuto y permanente; más bien, cambiaron su naturaleza y enfoque hacia la eficiencia privada.

Comparativa: ¿Chile tiene mucho más burocracia?

Para hacer una comparación razonable entre ambos países, usamos el Core Public Service neozelandés y el «Resto del Gobierno Central» de DIPRES en Chile (excluyendo salud y educación).

  • Nueva Zelanda: ~5,34 millones de habitantes y 63.657 FTEs al cierre de 2025.
  • Chile: ~20,15 millones de habitantes y 210.847 cargos en el «Resto del Gobierno Central» a diciembre de 2025.

Ajustando las poblaciones respectivas, queda aproximadamente: Chile con 10,5 funcionarios administrativos por cada 1.000 habitantes, y Nueva Zelanda con 11,9 por cada 1.000.

O sea, Nueva Zelanda tiene alrededor de un 13% más de funcionarios del núcleo administrativo por habitante que Chile.

Conclusión: una comparación sorprendente

La famosa reforma neozelandesa sí redujo brutalmente el tamaño del núcleo administrativo en ese momento histórico, llegando a unos 30.000 funcionarios alrededor de 2000. Pero posteriormente volvió a crecer.

Es importante no comparar los 535.820 funcionarios del Gobierno Central chileno con los neozelandeses y concluir que Chile tiene ocho veces más burocracia; sería una comparación tramposa. Si la pregunta es si Chile tiene una burocracia administrativa central mucho más grande, la respuesta es no.

En términos per cápita, están sorprendentemente cerca, y Chile incluso queda por debajo en esta comparación específica del núcleo administrativo.