¿Los progresistas tienen más enfermedades mentales? Un análisis de los datos

Es común encontrar afirmaciones en redes o medios políticos sobre si ser progresista tiene algún impacto en la salud mental. ¿Qué hay de cierto en esa idea? A continuación, analizamos el origen de esta creencia y lo que dicen realmente los datos.

Ilustración que representa la conexión entre política progresista y actitudes sociales hacia la salud mental.
La relación entre ideología progresista y estigma en salud mental.

Origen y datos estadísticos

Esta idea surge en parte de encuestas como las de Pew Research o YouGov, que muestran mayores niveles de ansiedad reportados por personas jóvenes y progresistas. Un estudio destacado, el Cooperative Election Study 2022 citado por Nate Silver, encontró que el 45% de quienes reportan una salud mental «mala» se identifican como liberales, frente al 19% de conservadores.

¿Es prevalencia o sesgo de reporte?

Al analizar estudios revisados por pares, como los de Schaffner et al. (2025), surge que la brecha desaparece si se pregunta sobre el ánimo general en lugar de «salud mental» específica. Esto indica que es un efecto del reconocimiento y reporte de síntomas.

Además, hasta un 40% de la diferencia observada puede explicarse por factores como edad, religión o ingreso, los cuales favorecen a los conservadores en estos estudios.

Conclusión

No existe evidencia sólida de que ser progresista cause enfermedad mental. Lo que sí ocurre es una mayor disposición cultural para reconocer y hablar sobre la salud mental dentro de esos grupos, contrastando con el estigma presente en comunidades más conservadoras.