La verdad sobre la ‘celebración’ palestina del 11 de septiembre

¿Es cierto que miles de palestinos salieron a las calles para celebrar el ataque a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001? Esta afirmación ha circulado ampliamente, pero al examinar la evidencia disponible, se revela que es una generalización excesiva. Aunque existen registros documentados de reacciones locales, pintar este evento como un fenómeno masivo ignora los matices históricos y las contradicciones en los reportes.

Grupo pequeño de personas palestinas reunidas frente a la Puerta de Damasco en Jerusalén, bajo luz natural
La grabación histórica muestra a un grupo de palestinos en la Puerta de Damasco tras conocer los ataques.

¿Qué sí se documentó?

No podemos negar por completo que hubo reacciones en ese momento. Existe un video tomado específicamente el 11-S que muestra a un grupo de personas, identificadas como palestinas en la Puerta de Damasco en Jerusalén, celebrando tras conocer las noticias de los ataques. Medios internacionales como Reuters y CNN confirmaron que esa grabación era real.

¿Qué no está comprobado?

Aquí es donde la afirmación original falla: no existe evidencia confiable de que ‘miles’ salieran en masa. Las imágenes y reportes documentan grupos relativamente pequeños, nada comparables a una manifestación masiva. Además, las autoridades palestinas de la época, como la Autoridad Palestina, condenaron los ataques y rechazaron que aquellas celebraciones representaran al pueblo palestino en su conjunto.

Algunos informes críticos también señalan que ciertos videos podrían exagerar la conexión entre las celebraciones y los atentados, mostrando a personas aisladas o sobreactuadas para aparecer en cámara.

Conclusión: una exageración parcial

Las reacciones tras el 11-S fueron muy diversas; hubo vigilias, condenas y también celebraciones puntuales. Por tanto, decir que ‘miles de palestinos’ celebraron es incorrecto. La frase original mezcla hechos reales —como las celebraciones locales— con una generalización exagerada que no se sostiene ante la evidencia histórica.