¿El abuso es un fenómeno masculino? Desglosando las estadísticas reales

Es común escuchar la afirmación de que más del 90% de los abusadores son hombres. Es una estadística que se usa como un dato general para todos los tipos de abuso, pero es importante cuestionar si esa cifra realmente describe la realidad en su totalidad.

Imagen dividida mostrando la diferencia en las tasas de perpetración por género según la gravedad del delito.
Contraste entre los delitos con predominio masculino y aquellos donde el patrón se desmorona.

Al desglosar las cifras por tipo de delito, vemos que el patrón no es uniforme. La afirmación del 90% se sostiene firmemente en delitos graves como la violencia sexual y los homicidios.

Dónde aplica el patrón masculino

En la violencia sexual (violación, abuso), entre el 90% y el 99% de los agresores son hombres. De igual forma, en los homicidios, aproximadamente el 85–90% de los asesinos son hombres.

Ilustración que muestra la naturaleza bidireccional del abuso doméstico y las tasas de subregistro.
La complejidad de la violencia doméstica: víctimas, perpetradores y el subregistro masculino.

Dónde se desmorona la cifra

La realidad cambia cuando analizamos otros contextos. En la violencia doméstica, aunque las víctimas son más frecuentemente mujeres, los hombres también cometen agresiones graves y el subregistro es alto. Además, en delitos no violentos como hurtos o fraudes, la participación de hombres y mujeres es mucho más equilibrada.

La paradoja de la victimización

Existe una capa incómoda: los hombres son víctimas a un doble de la tasa que las mujeres en ciertos contextos, pero esto queda oculto debido al subregistro masculino.

Gráfico comparativo de tasas de victimización reportadas frente a estimaciones reales.
Comparativa entre las denuncias oficiales y los datos reales de victimización por género.

En conclusión, el ‘90% hombres’ es cierto para la violencia sexual grave y homicidios, pero empieza a desmoronarse hacia la violencia doméstica compleja y los delitos menos extremos.