¿Cuántas cuentas corrientes puede tener una persona? El caso del abogado y el fraude al fisco

En el mundo financiero, surge una pregunta recurrente: ¿cuántas cuentas corrientes puede llegar a tener alguien? La respuesta corta es que no hay un límite fijo establecido por la ley para las personas físicas. Puedes abrir múltiples cuentas en el mismo banco o en instituciones distintas, siempre que cumplas con los requisitos de cada uno.

Red abstracta de nodos brillantes sobre fondo oscuro con iconos de justicia y banca.
El entramado de cuentas y la revisión judicial en el caso del ex diputado.

El punto de partida para entender este tema lo encontramos en un caso concreto reciente. Se habla de un abogado que está revisando las cuentas corrientes de su defendido, quien es un ex diputado acusado de fraude al fisco. Esta frase, ‘revisando lasss cuentassss corrientesss’, se convirtió en el centro de la atención inicial.

¿Por qué se menciona este caso específico?

Es completamente esperable que un abogado revise las cuentas bancarias de su defendido para contrarrestar a la fiscalía. En una causa por presunto fraude al fisco, la defensa intenta reconstruir el origen y destino del dinero para responder a los antecedentes presentados. Por lo tanto, no implica necesariamente que el acusado tenga un número inusual de cuentas; podría referirse a dos, tres o diez.

La mención de las ‘ssss’ probablemente se deba al estilo retórico del abogado, quien suele hablar despacio y enfatizar ciertos conceptos para transmitir precisión. Si además tiene un seseo marcado o simplemente prolonga las consonantes, el efecto se multiplica en la percepción auditiva.

¿Son sospechosas muchas cuentas?

Aunque no hay un número mágico prohibido, sí existen patrones que pueden llamar la atención de los bancos y las autoridades encargadas de prevenir el lavado de dinero. Lo que realmente despierta sospechas no es tener varias cuentas por separado para gastos personales, familiares o emprendimientos, sino el patrón de uso.

Transferencias circulares, grandes movimientos sin justificación o el uso de ‘cuentas puente’ son los verdaderos indicadores de riesgo. En la práctica, tener entre 1 y 5 cuentas es bastante común para un ciudadano promedio. Tener entre 5 y 10 puede ser normal para alguien con necesidades financieras específicas.

Por otro lado, llegar a varias decenas ya es poco habitual y probablemente el banco quiera entender el motivo. Si una persona llega a tener cientos de cuentas, sería muy inusual para un individuo y casi siempre tendría una explicación profesional o empresarial, o bien justificaría una revisión formal por parte de las entidades financieras.