Chongqing: La Pesadilla Urbanística que Rompe el Cerebro

Chongqing es casi una agresión contra la intuición humana. No es simplemente una megaciudad china construida a lo bestia, sino una respuesta brutal a un terreno accidentado en la confluencia de los ríos Yangtsé y Jialing.

Vista nocturna del skyline de Chongqing mostrando su verticalidad.
La vista aérea de la ciudad construida sobre montañas y ríos.

En lugar de aceptar que las montañas dificultaban la urbanización, la ciudad básicamente respondió: «Bueno, entonces construyamos la ciudad en vertical».

La Realidad Vertical

Puedes tener una calle en el piso 1 de un edificio y, siguiendo por la misma zona, encontrarte otra que parece estar en el piso 15. Hay edificios con accesos desde distintos niveles del terreno. Una dirección que diga «piso 10» puede no significar absolutamente nada para alguien que no conozca el lugar.

Un Pesadilla Procedural

Lo realmente absurdo es la topografía y la falta de diseño coherente. Parece una ciudad de ciencia ficción construida en una cordillera real, o como un error de generación procedural de SimCity: autopistas pasando por encima de edificios, trenes atravesando bloques, niebla y luces por todas partes.

Estación de Liziba con el tren pasando por dentro de un bloque habitacional.
El tren del metro atravesando literalmente un edificio residencial en Liziba.

Esto es especialmente notable dado que el municipio tiene más de 30 millones de habitantes. Aunque administrativamente es gigantesco e incluye extensas zonas rurales, el área metropolitana es monstruosamente grande.

Tiendas en el Octavo Piso

La cosa se vuelve delirante cuando los edificios son enormes. Un bloque puede tener una fachada norte conectada a una calle y simultáneamente una fachada sur conectada a otra, con una diferencia de altura de 20–30 metros entre ellas.

Ilustración isométrica de un edificio con locales comerciales a gran altura sobre un desnivel.
Tiendas en el octavo piso con una calle al nivel del terreno que se desvanece debajo.

Esto produce situaciones absurdas: puedes tener una fila completa de restaurantes, tiendas y peluquerías con escaparates directamente a la calle… y estar técnicamente en el piso 8 del edificio. La palabra «arriba» deja de ser útil para orientarte.