Animales domésticos en América: la realidad antes de Colón

En América existían animales domesticados cuando llegó Cristóbal Colón en 1492, aunque la lista era bastante corta comparada con el Viejo Mundo. Los principales eran las llamas y alpacas para carga y lana en los Andes, el cuy como alimento, perros presentes desde miles de años antes, y pavos o patos criollos.

Vista aérea de las montañas de los Andes al amanecer con valles verdes y llamas pastando.
El paisaje americano antes de la llegada de los europeos.

Lo que llama la atención es lo que no había: caballos, vacas, ovejas y cerdos. Todos esos llegaron con los europeos.

El caso del perro

A pesar de tener menos animales grandes, el perro era, con diferencia, el animal doméstico más extendido en el continente. Llegaron junto con los primeros seres humanos hace más de 15.000 años cruzando por Beringia desde Asia.

¿Por qué no gatos?

Es curioso que a pesar de haber agricultura y felinos salvajes, nunca se domesticó al gato en América. La explicación es que la domesticación del gato doméstico fue una excepción rara y una coincidencia evolutiva específica con el ancestro *Felis lybica*. Los gatos americanos pertenecen a ramas distintas del árbol evolutivo, como los géneros *Leopardus*.

Los felinos de Chile

Si nos enfocamos en Chile, la diversidad de felinos nativos es pequeña pero fascinante. Se reconocen cinco especies: el Güiña (*Leopardus guigna*), el Gato colocolo (*Leopardus colocola*) y el Gato andino (*Leopardus jacobita*). También está el Gato de Geoffroy (*Leopardus geoffroyi*) y el Puma (*Puma concolor*).

Lo más notable es que Chile nunca tuvo jaguares históricos debido a las barreras geográficas. Además, aunque los europeos trajeron gatos domésticos que generaron poblaciones asilvestradas, estas nunca se convirtieron en especies nativas como el colocolo o la güiña.