Several Species of Small Furry Animals: El experimento más surrealista de Pink Floyd

«Several Species of Small Furry Animals Gathered Together in a Cave and Grooving with a Pict» es, sin duda, una de las piezas más legendarias y confusas del rock progresivo. Incluida en el álbum Ummagumma (1969), esta obra no es simplemente una canción convencional, sino un collage psicodélico compuesto e interpretado principalmente por Roger Waters que desafía la naturaleza misma de la música.

Animales peludos y un pict en una cueva surrealista
La composición visual del experimento sonoro de Roger Waters

La evolución de una pieza de musique concrète

Lo más fascinante del trabajo es que no es un intento fallido de escribir una canción, sino la construcción deliberada de una musique concrète. La estructura sigue una narrativa demencial:

1. La cueva y los animales

Durante el primer minuto, se escuchan chillidos, gorjeos y golpecitos que simulan roedores o pájaros. El truco reside en la percepción: Waters manipula su voz y objetos para dar características acústicas de «animalito», dejando que el cerebro del oyente complete la ilusión.

2. La construcción rítmica

A medida que avanza, los sonidos empiezan a superponerse y repetirse con un pulso constante. Aquí es donde la pieza pasa de ser un simple experimento sonoro a una experiencia inmersiva, construyendo literalmente el «gathered together» del título.

3. La mitad de la pieza: alienígenas y mitos

A la mitad, los sonidos se vuelven más rápidos y agudos mediante la manipulación de cinta analógica, creando criaturas alienígenas o ardillas. Aunque durante años se rumoreó que hay una frase escondida como «Bring back my guitar», la evidencia es dudosa; buena parte de esa fauna es simplemente un ser humano haciendo el imbécil en Abbey Road.

4. El Pict y la comedia Monty Python

Llega entonces el cambio brutal: los animales desaparecen para dar paso al «Pict». Un picto no es una fotografía, sino un miembro de los antiguos pueblos que habitaban Escocia. Waters interpreta a este personaje con un acento escocés exageradísimo y dicción pseudoheroica.

Portada del álbum Ummagumma de Pink Floyd
El álbum Ummagumma (1969) donde se encuentra la pieza experimental

Este mecanismo cómico—voz solemne aplicada a algo ridículo—es exactamente lo que popularizaría Monty Python años después.

5. El remate: rompiendo la cuarta pared

Hacia el final, tras el monólogo del escocés borracho de la Edad de Hierro, se puede ralentizar la grabación para escuchar una frase que rompe la cuarta pared: «That was pretty avant-garde, wasn’t it?». Este detalle es maravilloso porque revela que el autor está consciente de su propia obra y riéndose de ella.

En conclusión, Several Species… no es una canción sobre animales, sino la respuesta a la pregunta: «¿Hasta dónde puedo convertir mi voz en una pieza musical?». Es una continuación absurda pero sofisticada de *Grantchester Meadows*, y un recordatorio de que Pink Floyd estaba dispuesto a hacer prácticamente lo que quisiera en su estudio.