NSS USA 2025: El fin de la hegemonía global y el regreso al realismo

La National Security Strategy de Estados Unidos, publicada en noviembre de 2025, presenta un cambio radical en la visión del país hacia el resto del mundo. En lugar de intentar ser el garante del orden global, el documento establece que Washington debe centrarse en su propio poder nacional.

Ilustración gráfica mostrando la transición desde un rol de gestión global hacia una estrategia centrada en los intereses nacionales y soberanía interna.
Infografía comparativa que ilustra el cambio de paradigma desde la gestión global hacia el fortalecimiento nacional.

Resumen Ejecutivo

La estrategia redefine la política exterior bajo una visión explícitamente ‘America First’, alejándose del internacionalismo liberal que predominó desde el final de la Guerra Fría. Sus principales ejes incluyen:

  • Seguridad interior primero. El control de la inmigración ilegal, el combate al narcotráfico y la protección de las fronteras pasan a ser asuntos de seguridad nacional prioritarios.
  • Poder económico como arma estratégica. La estrategia sostiene que la seguridad depende de una base industrial fuerte, promoviendo la reindustrialización y cadenas de suministro seguras.
  • Disuasión militar, no intervencionismo. Estados Unidos debe mantener fuerzas militares capaces de derrotar a cualquier adversario, pero evitar guerras prolongadas destinadas a transformar otros países.

Prioridades Regionales

En el Hemisferio Occidental, se recupera una interpretación reforzada de la Doctrina Monroe para impedir que potencias rivales adquieran influencia dominante en América. En el Indo-Pacífico, China es tratada principalmente como un competidor económico y militar, buscando evitar una guerra mientras se protege la cadena tecnológica estadounidense.

El apartado sobre Europa critica la dependencia de EE. UU. y la expansión indefinida de la OTAN, sosteniendo que Europa debe asumir la responsabilidad principal de su propia defensa. Por otro lado, el Oriente Medio deja de ser prioridad estratégica permanente debido a la menor dependencia energética estadounidense.

Cambios respecto a 2022

La estrategia de 2025 representa un desplazamiento claro desde un enfoque liberal e institucionalista hacia uno realista. Mientras que en 2022 se defendía el orden internacional y la promoción de la democracia, la nueva estrategia prioriza los intereses nacionales y las relaciones transaccionales.

En conclusión, cinco principios guían este nuevo paradigma: la fortaleza interna determina la influencia externa, la economía es parte de la seguridad nacional, las alianzas deben beneficiar directamente a Estados Unidos, y la paz se mantiene mediante una capacidad militar claramente superior.