La Selección de Rugby de EE.UU., el Fútbol Americano y los Jugadores que Cambian de Deporte

La selección de rugby de Estados Unidos, conocida como los «USA Eagles», participa regularmente en las eliminatorias y en las Copas Mundiales de Rugby que organiza World Rugby. Su historial es variado, habiendo estado presentes en ediciones desde 1987 hasta 2019. Aunque no lograron clasificarse para el Mundial de Francia en 2023 ni el de Australia en 2025, su futuro está asegurado: Estados Unidos será país anfitrión del próximo torneo mundial en 2031.

Selección de rugby de Estados Unidos celebrando en un estadio con banderas internacionales
La selección de Estados Unidos, los USA Eagles, participando regularmente en las Copas Mundiales de Rugby organizadas por World Rugby.

Es común la confusión al hablar de «rugby» en Estados Unidos, ya que el público suele pensar inmediatamente en el fútbol americano. ¿Cómo se compatibilizan estas diferencias? La respuesta es simple: hoy en día, el fútbol americano y el rugby son deportes completamente distintos.

Rugby vs. Fútbol Americano: Dos Deportes Distintos

Aunque ambos comparten un ancestro común del siglo XIX, la separación se dio hace más de cien años. El rugby se formalizó en Inglaterra y sigue bajo la órbita de World Rugby, mientras que el fútbol americano está regulado por federaciones como la NCAA o la NFL.

En Estados Unidos, el rugby se juega «a la par» con el resto del mundo a través de clubes universitarios y ligas locales. La Major League Rugby (MLR), establecida en 2018, es una liga profesional que se rige por las reglas internacionales oficiales. Además, EE.UU. ha encontrado más éxito en la variante rápida del rugby: el Rugby Sevens, donde son competitivos a nivel de Juegos Olímpicos y Serie Mundial.

En resumen, Estados Unidos no usa su «versión local» derivada en fútbol americano para competir internacionalmente; se adapta estrictamente al rugby estándar mundial.

¿Qué Repercusión Internacional Tiene el Fútbol Americano?

Mientras que el rugby es un deporte global masivo, la repercusión internacional del fútbol americano es mucho menor. Es un fenómeno cultural y económico inmenso dentro de EE.UU., pero fuera de sus fronteras se queda en el ámbito del espectáculo.

Infografía comparativa de los orígenes históricos del rugby y el fútbol americano
Diagrama comparativo entre las ramas históricas del rugby y el fútbol americano, mostrando sus distintas federaciones y reglas oficiales.

La NFL organiza partidos fuera de Estados Unidos que llenan estadios, pero son más bien eventos de entretenimiento. A nivel competitivo, existe la IFAF, que organiza un Campeonato Mundial cada cuatro años con países como Japón o Alemania, aunque el nivel fuera de EE.UU. es amateur y dominado por la selección estadounidense.

Un hito reciente es la inclusión del flag football en los Juegos Olímpicos para Los Ángeles 2028. Será la primera vez que una variante del fútbol americano tenga presencia olímpica, marcando un pequeño paso hacia su internacionalización, aunque sigue siendo muy lejos de ser un deporte global competitivo.

Jugadores que Cambian entre Rugby y Fútbol Americano

¿Es posible que un jugador haga ambas cosas? Sí, pero son casos puntuales y con matices. Algunos jugadores universitarios de fútbol americano que no llegan a la NFL se pasan al rugby, especialmente a la variante Sevens. El caso más famoso es Nate Ebner: jugó en los New England Patriots antes de representar a EE.UU. en el rugby y en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Fotografía del jugador Nate Ebner junto a insignias deportivas
Nate Ebner, ejemplo destacado de un atleta que logró representar tanto a Estados Unidos en el fútbol americano como en la selección de rugby nacional.

Por otro lado, jugadores de rugby como Jarryd Hayne o Valentine Holmes han probado suerte en la NFL como punters o running backs, aunque pocos logran tener éxito en ambos deportes. Las dificultades al cambiar son evidentes: el rugby es un juego continuo con contacto constante, mientras que el fútbol americano se basa en jugadas breves y especialización extrema.

En conclusión, sí hay intercambios entre los atletas de ambos mundos, pero se trata más de experimentos individuales que de una transición profesional común.