¿Die Hard con Frank Sinatra? El detective viejo que nunca fue

¿Qué pasaría si Bruce Willis nunca hubiera sido John McClane?

Había una razón muy concreta por la que el papel de *Die Hard* nació con Frank Sinatra en mente. La película está basada en la novela *Nothing Lasts Forever*, donde el protagonista Joe Leland era originalmente un detective mayor, una versión envejecida del mismo personaje que Sinatra había interpretado brillantemente en *The Detective* (1968). Así que, ¿qué hubiéramos visto?

Retrato cinematográfico de Frank Sinatra frente al edificio Nakatomi Plaza.
Frank Sinatra en el hipotético set de Die Hard.

Imagínate a Sinatra, un tipo viejo y cascarrabias con décadas de experiencia bajo la ceja. La dinámica del personaje se habría transformado por completo.

El hombre que improvisa vs. el hombre que sabe

John McClane funciona porque está constantemente aterrorizado e improvisando. Sinatra, en cambio, habría convertido al detective Leland en un arquetipo clásico de los años 60: entra en la situación y evalúa.

«Ah, mierda. Terroristas.»

En lugar de correr descalzo por el edificio durante una hora y media, veríamos a Leland caminando lentamente, disparando con precisión y quizás sentándose un momento porque le duele la espalda antes de volver a la acción.

Negociando con Gruber

La interacción con los villanos habría sido igualmente distinta. Alan Rickman como Hans Gruber probablemente estaría intentando explicarle su elaborado plan mientras Sinatra, escondido en algún conducto, lo escuchaba con la mirada fría de un ejecutivo insoportable.

Gruber: «Mr. Leland, usted parece no comprender la situación.» Sinatra: «No, chico. La comprendo perfectamente. Tú eres el imbécil con los rehenes.» Y se acabó la negociación.

La realidad histórica

A pesar de todo este análisis, hay un hecho histórico que no podemos ignorar: el estudio sí le ofreció el papel a Frank Sinatra por contrato, pero él lo rechazó. Después consideraron otros actores antes de aterrizar en Bruce Willis.

Al final, la paradoja es deliciosa: Sinatra fue la razón histórica por la que existió el papel, pero fue Bruce Willis quien definió quién era John McClane.

«Yippee-ki-yay, motherfucker.»

Aunque me habría encantado escuchar a Sinatra decir esa frase legendaria, creo que salimos ganando. Con el viejo actor habríamos tenido un tono mucho más oscuro y una película crepuscular sobre un hombre mayor que descubre que todavía puede ponerse de pie cuando realmente hace falta.