La tradición de los 90 segundos

Al observar los openings y endings de hace cincuenta años, es una sorpresa ver que el formato de crédito para las series de un hora y media se mantiene incólume al día de hoy.

Si pones lado a lado un opening de 1974 con uno actual, la estructura básica es sorprendentemente similar. Ambos siguen durando cerca de noventa segundos, presentan los créditos principales sobre la animación y usan el clímax visual para coincidir con el estribillo.

Imagen comparativa entre un opening antiguo y uno moderno
La evolución del arte en los openings de anime a lo largo de las décadas.

¿Por qué no ha cambiado? Porque en Japón, el opening no es simplemente una introducción. Cumple varias funciones a la vez:

  • Es publicidad del sencillo musical, que suele salir a la venta casi al mismo tiempo.
  • Refuerza la identidad de la serie; muchos fans asocian inmediatamente una obra a su opening.
  • Actúa como un espacio contractual para acreditar al personal principal.
  • Dá margen a la producción: esos tres minutos reducen la cantidad de animación inédita necesaria por episodio.

Lo curioso es que el formato nació muy pronto. Ya en los años 60, con series como Astro Boy, se consolidaba la idea de una canción propia. Durante los 70, obras como Heidi o Mazinger Z prácticamente fijaron el molde que seguimos viendo hoy.

A pesar de esto, han cambiado muchas cosas alrededor: antes era común reutilizar metraje durante decenas de episodios, mientras que hoy los openings suelen renovarse cada uno o dos cours. La animación es muchísimo más elaborada y a menudo contiene pistas o simbolismos.

Línea de tiempo del anime y su historia
Una línea de tiempo visual que muestra el desarrollo histórico del formato de apertura.

Lo llamativo es compararlo con Occidente. En Estados Unidos las intros han ido acortándose cada vez más; hoy muchas series apenas tienen una secuencia de 5 a 20 segundos. Japón tomó el camino contrario: convirtió el opening en una pieza artística y comercial con entidad propia, y el público llegó a esperarlo.

Es raro encontrar otra convención audiovisual que haya permanecido tan estable durante medio siglo. Han cambiado el paso del celuloide al digital, la resolución SD al 4K y la distribución por streaming, pero el opening de ~90 segundos sigue ahí, casi como una ley no escrita.