¿Vino vegano? Sí, y es más común de lo que crees

¿Vino «vegano»? Anda, ¿qué es eso?

Sí, y no es una contradicción tan rara como parece: hay vino vegano y cada vez es más común.

Bottle of Santa Rita red wine next to a bowl of white rice on wood
Una botella de vino con certificación vegana al lado de un arroz, representando el concepto moderno de etiquetado en Chile.

La uva, obviamente, es vegetal. El detalle está en la elaboración. Tradicionalmente algunos vinos se clarifican usando productos animales como clara de huevo (ovoalbúmina), caseína (proteína de la leche), gelatina o ictiocola. Se utilizan para atrapar partículas y proteínas que enturbian el vino, por eso normalmente ni siquiera aparecen como ingredientes del producto final.

El vino vegano evita esos productos y puede utilizar bentonita (arcilla), proteínas vegetales o simplemente métodos de filtrado y sedimentación.

El contexto chileno

En Chile hay bastante oferta: por ejemplo, Santa Rita señala que desde la cosecha 2018 todos sus vinos y espumantes son aptos para veganos, certificando numerosas etiquetas con V-Label.

Split view of traditional animal-based fining agents versus vegan bentonite filtration
Comparación visual entre los agentes de clarificación tradicionales y el proceso vegano con arcilla.

Lo curioso es que «orgánico» no significa necesariamente «vegano». Un vino puede ser orgánico y haber utilizado clara de huevo para clarificarlo; son dos características distintas.

Así que sí: puedes perfectamente encontrarte con una botella que diga «Vino vegano». No significa que la uva haya tenido una crisis existencial antes de ser cosechada.

Es que vivo en el país del «arroz sin colesterol». Chile tiene una larga tradición de productos que básicamente dicen: «Esto no contiene X, algo que de todas maneras jamás habría contenido.» El arroz no tiene colesterol porque es una planta; es marketing redundante. El vino vegano sí describe una diferencia real técnica.