El problema de los multiversos y el papel de los personajes ancla

El problema de los multiversos y el papel de los personajes ancla

Los multiversos modernos enfrentan un dilema: si todo es posible, ¿qué hace que algo importe? Este artículo explora cómo la introducción de ‘personajes ancla’ proporciona la estructura ontológica necesaria para que el caos del multiverso tenga sentido y coherencia narrativa.

Mapa conceptual de un universo de cómics mostrando la interacción entre una figura humana y entidades cósmicas como Darkseid y Mxyzptlk
La perspectiva externa a través de personajes ancla contrasta con las fuerzas cósmicas que definen el multiverso.

La idea de un ‘personaje ancla’ que trasciende las realidades es una solución que varios universos han tanteado. No necesariamente porque sea el más poderoso, sino porque funciona como punto de referencia ontológico: alguien o algo que permite que el lector sienta que hay una estructura detrás del caos.

En DC, Access fue precisamente una especie de experimento con esa idea. Creado para los crossovers entre DC y Marvel de los años 90, no era ‘el más fuerte’, sino alguien con una relación única con las fronteras entre universos. Su función narrativa era literalmente poder abrir la puerta entre ambos cosmoi. Era casi un ‘administrador del multiverso’. La gracia es que no pertenecía completamente a ninguno de los dos lados.

Algo parecido ocurre con Mister Mxyzptlk, un imp de la quinta dimensión en DC Comics. Él es interesante porque, desde su perspectiva, el universo DC es casi un juguete. La quinta dimensión no es simplemente ‘otro universo’, sino una capa superior de realidad. Eso permite que personajes como él hagan cosas que parecen romper las reglas sin que sean simples trampas de guion: no están ignorando la física del mundo, están operando desde un nivel donde esas reglas son modificables.

Marvel ha jugado con ideas parecidas con entidades como The One Above All o Living Tribunal, aunque de una forma más metafísica. Y ahí entra Illyasviel von Einzbern y el concepto de Fate/kaleid. Lo curioso es que la obra de Type-Moon tiene una cosmología donde las posibilidades coexisten, pero hay estructuras que las conectan: el Trono de los Héroes, las raíces, los observadores. No es tanto ‘hay infinitos mundos’ como ‘hay infinitas realizaciones posibles de ciertos principios’.

El problema aparece mucho en los multiversos modernos: si hay infinitos Batmans o Supermans… ¿por qué importa *este*? La respuesta suele ser que hay algo que permanece: un concepto, un evento fundamental, una entidad observadora o un personaje que existe fuera del sistema.

Es curioso que esto se parece bastante a ideas de mitología clásica. Los dioses olímpicos podían cambiar de forma y morir héroes… pero había un orden cósmico que daba coherencia. El multiverso moderno heredó algo de eso, pero con una dificultad añadida: ahora las ‘versiones alternativas’ son parte explícita del argumento.

Y la constante de DC es que ‘las cosas grandes’ casi siempre ocurren fuera de cuadro o en flashbacks. El origen de los Nuevos Dioses, las guerras cósmicas… muchas veces aparecen como mitos ya ocurridos, narrados por alguien que estuvo ahí mucho después. Es una tradición frustrante porque te dicen que esto es lo más importante que ha pasado jamás, pero tú no viste el acontecimiento; lo recibes como arqueología.

Crisis on Infinite Earths es el ejemplo máximo de eso: un evento cósmico que cambia todo, pero gran parte del peso emocional viene de personajes que recuerdan algo que el lector apenas está reconstruyendo. Luego Final Crisis lleva eso al extremo con una batalla en niveles de existencia donde los humanos normales ni siquiera pueden comprender lo que está pasando.

Marvel suele tener una tendencia más ‘cámara encendida’, mostrando la llegada de Galactus o la Guerra Kree-Skrull para estar presente. DC funciona al revés, usando frases como ‘Antes del tiempo existió…’ o ‘Cuando los dioses cayeron…’.

Aunque hay una ironía: esa misma distancia es lo que hace que algunos conceptos de DC funcionen tan bien. Un Darkseid que aparece como una figura que los héroes apenas comprenden da más sensación de amenaza que un villano que lleva 30 números explicando su plan.

Creo que por eso personajes como el Monitor, Mxyzptlk o incluso el propio Darkseid son tan interesantes: no sólo son poderosos, sino que sirven como excusa para mirar ‘desde fuera’. Son personajes que permiten que DC haga trampa con su propia historia. El problema es cuando la trampa se convierte en la forma habitual de contar.