La pérdida de audición y el estado real del tinitus

La pérdida de audición y el estado real del tinitus

Hemos preguntado por qué la edad afecta a nuestra percepción auditiva y descubrimos si existen tratamientos curativos para los zumbidos.

¿Agudos o graves? La realidad de la presbiacusia

Muchos creen que es la música baja lo que nos cuesta oír con el tiempo, pero esto no es exacto. La pérdida de audición asociada a la edad, conocida como presbiacusia, se focaliza principalmente en los tonos agudos. Las primeras frecuencias en deteriorarse son las altas, por encima de los 2000 Hz.

Esto es causado por el deterioro progresivo de las células ciliadas en la cóclea, especialmente en su base. Como resultado, voces femeninas o infantiles y ciertos sonidos como el canto de pájaros se vuelven difíciles de percibir. En cambio, los tonos graves suelen conservarse más tiempo.

Esto explica por qué muchas personas mayores oyen que alguien está hablando, pero no logran entender bien lo que se dice en ambientes ruidosos.

Diagrama anatómico de la cóclea humana mostrando células ciliadas y zonas de frecuencia.
Anatomía de la cóclea: por qué los tonos agudos son los primeros en deteriorarse.

¿Existe una cura para el tinnitus?

Hasta la fecha, no existe una cura definitiva para el tinnitus, pero sí hay múltiples líneas de investigación en curso. El tinitus es la percepción de un sonido sin fuente externa y suele originarse por una reorganización anómala en el sistema auditivo tras un daño.

Aunque no haya una cura total, los tratamientos actuales como la terapia cognitivo-conductual (TCC), el entrenamiento de reentrenamiento auditivo (TRT) y dispositivos como Lenire permiten manejarlo y hacerlo más tolerable. La esperanza está en avances como la neuromodulación y terapias personalizadas.

Infografía sobre los métodos actuales de estudio y tratamiento del tinnitus.
Principales líneas de investigación científica para el tratamiento del zumbido auditivo.

En resumen, aunque no hay una cura todavía, la investigación avanza rápidamente. La clave está en combinar neuromodulación y terapias para mejorar la calidad de vida.