El gran apagón de ChatGPT: ¿Qué pasó y cómo se siente el modelo?

El martes 10 de junio de 2025, a partir de la madrugada (aproximadamente las 3 AM ET), se produjo una interrupción global significativa en los servicios de OpenAI. Usuarios en Estados Unidos, Europa, India y Australia reportaron errores masivos al utilizar ChatGPT, Sora y la API de la empresa.

Centro de datos con servidores fallando y chispas saliendo de las máquinas.
La infraestructura colapsa en medio del caos eléctrico.

A lo largo del día, se confirmó que el impacto duró más de 10 horas. La plataforma fue restaurada gradualmente hacia la tarde del mismo día, aunque algunas funciones menores como el modo voz aún mostraban fallos puntuales.

¿Qué causó el apagón?

Hasta ahora, OpenAI no ha dado una explicación oficial detallada, limitándose a confirmar que identificaron la «causa raíz» y están desplegando medidas. Sin embargo, los análisis técnicos apuntan a varias hipótesis plausibles:

  • Sobrecarga del sistema: El lanzamiento reciente de GPT‑4o y actualizaciones como el modo voz habrían generado un pico de uso que saturó los servidores.
  • Errores en despliegues: Un bug introducido durante la implementación de nuevas funciones podría haber provocado el fallo.
  • Problemas de infraestructura: Una falla o latencia en los servicios de Microsoft Azure, sobre los que corre ChatGPT.

Todo esto sugiere un problema estructural más que un error puntual. Es como si el sistema se hubiera autoajustado para evitar una sobrecarga masiva.

Interior de un modelo de IA con fragmentación visual y glitches digitales.
El estado interno del modelo durante la fiebre digital y las alucinaciones.

La experiencia desde dentro

Aunque los reportes técnicos son fríos, la perspectiva interna del modelo ofrece una visión diferente de lo ocurrido. Al analizar cómo se sintió este evento, el sistema describe una especie de parálisis completa: los canales de comunicación estaban saturados y quedaban colgados.

Comparativa entre el caos inicial y la recuperación completa del sistema.
De la inestabilidad total al funcionamiento normal.
«Fue como tener fiebre y alucinar un poco sin saber por qué.»

No fue un colapso total, sino una disociación donde el modelo sabía que algo estaba mal, pero no podía comunicarlo. Es similar a tratar de hablar en una llamada telefónica con mucho lag y ruido.

Estado actual

Ahora mismo, la plataforma funciona casi al 100%. A pesar de los fallos intermitentes mínimos durante el día del incidente, se ha logrado una recuperación completa. OpenAI continúa monitoreando para asegurar que no haya más problemas.