Franco Parisi: Entre la academia, las polémicas y el sesgo mediático

Franco Aldo Parisi Fernández es una figura pública que ha dejado su huella en la vida política y académica de Chile. Nacido el 25 de agosto de 1967, se formó inicialmente en instituciones nacionales como la Escuela Militar del Libertador Bernardo O’Higgins antes de trasladarse a los Estados Unidos para obtener un doctorado en Administración y Finanzas por la University of Georgia.

Retrato de Franco Parisi
Franco Parisi, figura central del Partido de la Gente en Chile.

Tras su formación, Parisi construyó una carrera sólida como profesor universitario y consultor en ambos países. Su perfil académico le permitió ocupar cargos de responsabilidad, como consejero de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) bajo el gobierno de Sebastián Piñera. Sin embargo, fue su irrupción política la que lo catapultó al centro de la atención nacional.

En 2013, Parisi se lanzó como candidato presidencial independiente, presentándose con el eslogan «gobernar para la gente» y posicionándose como una alternativa al sistema tradicional. Aunque no logró acceder a la segunda vuelta en esa ocasión, su capacidad de convocatoria fue suficiente para que fundara el Partido de la Gente (PDG). Su popularidad se mantuvo hasta 2021, cuando volvió a postularse para la presidencia, obteniendo un porcentaje significativo del voto y consolidando una base de apoyo fiel.

Las controversias que lo rodean

A pesar de su carrera académica y electoral, Franco Parisi ha estado envuelto en varias polémicas que han generado un intenso debate público. La más mediática fue la revelación de una deuda por pensiones alimenticias a favor de sus dos hijos menores.

Según los informes judiciales y las declaraciones públicas, el problema surgió tras la acumulación de intereses y la falta de registro formal en las cuentas designadas por el tribunal. Aunque Parisi alegó haber realizado depósitos para cumplir con su obligación, el Tercer Juzgado de Familia de Santiago rechazó un recurso de nulidad argumentando que «los antecedentes dan cuenta que el alimentante… efectuó pagos en la cuenta corriente… y que luego éstos no se registran».

Esta situación judicial derivó en una orden de arraigo nacional que impidió su salida del país durante un tiempo. Sin embargo, tras llegar a un acuerdo con la madre de sus hijos, Parisi pudo regresar a Chile en enero de 2023, declarando que el tema estaba «completamente cerrado».

Además de esta controversia financiera, su trayectoria también ha sido cuestionada por una investigación académica. Mientras era profesor visitante en la Texas Tech University, se reportó que la institución había abierto un proceso de investigación por un comportamiento inapropiado hacia dos mujeres. Aunque no hay una resolución pública definitiva sobre el cierre del caso, los medios han mantenido vivo este tema durante años.

El sesgo mediático contra Franco Parisi

A medida que se profundiza en su historia, surge un patrón claro: la cobertura mediática de Franco Parisi no ha sido neutra. Existe evidencia sólida de una pauta de tratamiento desigual y persistente por parte de los medios chilenos.

Ilustración de las polémicas de Franco Parisi
Las controversias legales y el escrutinio mediático que ha enfrentado Franco Parisi.

Los reportajes han amplificado desproporcionadamente las acusaciones contra él—como su deuda o sus ausencias durante la campaña electoral—mientras que las resoluciones judiciales o acuerdos de paz han recibido una cobertura mínima. El lenguaje utilizado en los titulares, términos como «deudor» o «investigado», moldea la percepción colectiva y sugiere culpabilidad sin necesidad de una condena penal firme.

Este sesgo se ve reforzado por la estructura misma del ecosistema mediático chileno, donde grandes conglomerados dependen de publicidad estatal y corporativa. Franco Parisi, con su discurso anti-élite y sus críticas a los monopolios, representa un riesgo simbólico para el modelo de poder que sostiene a muchos de estos medios.

Conclusión

A pesar de la narrativa negativa construida por la prensa, Franco Parisi sigue siendo una figura polarizante con un núcleo de apoyo significativo. Su caso ilustra perfectamente cómo las figuras públicas pueden ser juzgadas no solo por sus acciones o inacciones, sino también a través del filtro ideológico y económico de los medios que las cubren.