¿Por qué la última serie de Spider-Man no es el origen de Tom Holland?

¿Por qué la última serie de Spider-Man no es el origen de Tom Holland?

La última serie animada de Spider-Man ha generado mucha curiosidad, especialmente por esa sensación de que no es el origen de la versión de Tom Holland. ¿Por qué no hicieron que sí fuera? La respuesta radica en cómo evolucionó el proyecto durante su desarrollo.

Ilustración comparativa del diseño de Peter Parker en la serie animada versus su versión del MCU.
Comparación de los diseños visuales entre la serie animada y el MCU.

La idea inicial y el problema del canon

Originalmente, la serie iba a ser un pre-origen directo al MCU, ambientada antes de *Captain America: Civil War*. La intención era mostrar cómo Peter obtenía sus poderes y llegaba a ser reclutado por Tony Stark.

Sin embargo, durante el desarrollo se encontraron con un problema enorme: el MCU ya había establecido demasiadas cosas. Si la serie era canónica, tenía que respetar detalles como:

  • Que el mentor de Peter fuera Tony Stark.
  • Que no aparecieran ciertos personajes antes de tiempo.
  • Que muchos villanos no existieran todavía.

Eso limitaba muchísimo la creatividad de los guionistas, obligándolos a rellenar huecos en lugar de contar una historia fresca.

El giro hacia el universo alternativo

Así que Marvel Studios tomó una decisión: convertirla en un universo alternativo. Ahí entra el famoso «¿y si…?»: Norman Osborn ocupa el lugar de mentor en vez de Tony Stark, aparecen personajes que cronológicamente no deberían estar ahí y cambian varios acontecimientos importantes del origen.

La serie juega constantemente con el «esto se parece al Peter de Tom Holland… pero no es». Visualmente, Peter, May y el ambiente recuerdan mucho al MCU, pero la historia se desvía cada vez más.

¿Fue una buena decisión?

Paradójicamente, esa libertad hizo que muchos consideren que la serie terminó siendo mejor de lo que habría sido si hubiese estado atada al canon del MCU. Sin las «cadenas» de las películas, pudieron sorprender al público en lugar de simplemente rellenar una historia cuyo final ya conocíamos.