El caso ProCultura: caída de Orrego y el escándalo de las escuchas a Boric

La historia reciente de la organización ProCultura es bastante distinta a como se entendía durante 2024-25. Aunque la investigación general sigue viva, con Alberto Larraín enfrentando nuevas formalizaciones en Antofagasta y por convenios con Anglo American, la arista más explosiva contra el gobernador Claudio Orrego ha sufrido un golpe severo.

Representación visual del escándalo ProCultura, mostrando al fiscal Cooper, el logo de la organización y un martillo judicial para simbolizar la caída de los imputados.
El caso judicial de ProCultura muestra cómo los reveses contra Claudio Orrego y la controversia de las escuchas a Gabriel Boric han debilitado la investigación inicial.

La caída de Claudio Orrego

Parecía que la Fiscalía Regional de Coquimbo, liderada por el fiscal Patricio Cooper, tenía control total sobre la investigación. Sin embargo, judicialmente han tenido resultados muy diferentes. En febrero de 2026 se formalizó a cinco personas por fraude al Fisco en el convenio «Quédate», incluyendo a Larraín. Pero cuando la Fiscalía solicitó levantar el fuero del gobernador Claudio Orrego mediante un desafuero, la Corte de Apelaciones de Santiago rechazó la solicitud por unanimidad: 24-0. Posteriormente, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago sobreseyó definitivamente a Orrego respecto de esta imputación y ordenó que el Ministerio Público pagara las costas. Así, dicho brutalmente, la acusación penal contra él quedó muy debilitada y terminó con un sobreseimiento definitivo.

El escándalo de las escuchas a Boric

¿Qué pasó entonces con Patricio Cooper? Él era quien originalmente llevaba la investigación, incluyendo numerosas interceptaciones telefónicas. Una de esas escuchas capturó una conversación entre Josefina Huneeus, exesposa de Alberto Larraín, y el presidente Gabriel Boric. La Corte de Apelaciones de Antofagasta declaró ilegales esas interceptaciones, considerando que las medidas intrusivas contra Huneeus no estaban suficientemente justificadas. El 16 de mayo de 2025, el fiscal nacional Ángel Valencia decidió sacar a Cooper de la investigación ProCultura y trasladarla al fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios. La coincidencia temporal fue devastadora: la salida de Cooper ocurrió horas después del fallo que declaró ilegales las escuchas con Boric. Esto dejó a Cooper políticamente golpeado, aunque no fue expulsado de la Fiscalía; simplemente perdió la conducción de la causa.

¿Cooper fue sacado por intentar involucrar a Boric?

Hay una interpretación que sugiere que el fiscal fue removido porque intentó involucrar al presidente. Aunque Cooper sí estaba investigando una hipótesis que podía conectar ProCultura con financiamiento político, no está demostrado que fuera expulsado específicamente por eso. De hecho, la nueva Fiscalía a cargo, encabezada por Castro Bekios, incluso recurrió a la Corte Suprema para intentar recuperar la validez de esas interceptaciones. La Suprema confirmó finalmente que eran ilegales, pero el hecho de haber defendido judicialmente las escuchas hasta ese nivel sugiere que no era una orden política simple para «tapar» la investigación. Además, Cooper ya estaba convertido en un fiscal incómodo para el oficialismo antes del episodio de Huneeus. Estaba investigando simultáneamente casos como Sierra Bella y la fallida compraventa de la casa de Salvador Allende, lo que había generado pedidos de su remoción por parte de parlamentarios oficialistas. En resumen, el caso ha tenido un efecto dominó: Palma, luego Cooper, y finalmente Castro Bekios. La tesis más explosiva contra Orrego recibió golpes judiciales serios, mientras que la causa en sí sigue judicializada con nuevas formalizaciones.