Sáhara Occidental: El limbo geopolítico tras medio siglo de conflicto

El Sáhara Occidental sigue siendo uno de los conflictos de descolonización más largos sin resolver del mundo. Cincuenta años después de la retirada española en 1975-1976, su situación es compleja y se define por una clara división territorial.

Vista aérea del muro defensivo que divide las regiones desérticas entre fuerzas militares marroquíes y Polisario
El muro marroquí de 2.700 km separa el territorio controlado por Marruecos del área del Frente Polisario.

Control territorial actual

Marruecos administra aproximadamente el 80% del territorio, incluyendo las principales ciudades de El Aaiún, Dajla (Villa Cisneros), Smara y Bojador. También controla la costa atlántica, las minas de fosfatos de Bu Craa y la mayor parte de la actividad económica.

El Frente Polisario controla el resto, alrededor del 20%, una franja desértica al este del llamado «muro marroquí». Allí proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), reconocida por algunos Estados pero no por la mayoría de Occidente.

El muro defensivo

Marruecos construyó durante los años 80 un sistema defensivo de unos 2.700 km, formado por muros de arena, fortificaciones, radares y campos minados. Al oeste del muro está el territorio administrado por Marruecos; al este queda la zona liberada por el Polisario.

¿Qué dice la ONU?

La posición oficial de la ONU no ha cambiado: considera al Sáhara Occidental un territorio no autónomo pendiente de descolonización y defiende el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. La misión MINURSO fue creada para organizar un referéndum que nunca llegó a celebrarse.

El bloqueo principal se debió a desacuerdos sobre quién tenía derecho a votar: el Polisario quería usar el censo histórico español de 1974, mientras Marruecos exigía incluir a los colonos marroquíes establecidos posteriormente. Nunca hubo acuerdo.

Ciudad de El Aaiún con infraestructura minera al fondo
El Aaiún y las minas de fosfatos de Bu Craa bajo el control marroquí.

Situación militar y diplomacia

En 1991 se acordó un alto el fuego, pero en 2020 el Polisario anunció su fin. Desde entonces existen enfrentamientos esporádicos con artillería y drones. En 2026 hubo nuevos incidentes que frenaron un intento de negociación impulsado por EE. UU.

En cuanto a la diplomacia, Marruecos considera el territorio parte inseparable del reino y propone una autonomía bajo soberanía marroquí. El Frente Polisario exige un referéndum con opción de independencia, mientras Argelia respalda al Polisario políticamente, militar y diplomáticamente.

Es importante destacar que España ha cambiado su postura: desde 2022 apoya el plan marroquí de autonomía como la base «más seria y creíble» para resolver el conflicto.

Composición dividida con sede de la ONU y embajada española
La postura de la ONU y el cambio en la posición española hacia el plan marroquí de autonomía.

De facto vs. De iure

La situación es compleja: ningún organismo internacional reconoce formalmente la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, pero varios países consideran el plan de autonomía marroquí la vía más realista para resolverlo.

En consecuencia, el territorio permanece jurídicamente en un limbo internacional. De facto, Marruecos administra la inmensa mayoría del territorio e invierte en infraestructura; de iure, para la ONU, el proceso de descolonización sigue sin concluir y el estatus definitivo del territorio permanece pendiente.