¿Por qué en inglés? La historia de los idiomas en la música clásica

¿Por qué el aria «Why Do the Nations So Furiously Rage Together?» se canta en inglés? Aunque George Frideric Handel nació en Alemania, la mayor parte de su carrera la desarrolló en Inglaterra y terminó nacionalizándose británico. La obra a la que te refieres es un aria del oratorio Messiah, compuesto directamente en inglés. No fue una traducción de alemán.

Retrato histórico de George Frideric Handel rodeado de manuscritos musicales bilingües en un estudio barroco.
George Frideric Handel compuso obras en múltiples idiomas según el género y la audiencia.

El libreto fue compilado por Charles Jennens utilizando pasajes de la Biblia del Rey Jacobo y el Book of Common Prayer, dirigiéndose a un público británico. Curiosamente, Handel sí escribió muchas óperas en italiano, porque en el siglo XVIII ese era el idioma prestigioso para el género.

El dominio histórico de la ópera italiana

Durante mucho tiempo hubo sorprendentemente pocas óperas en inglés si las comparas con las escritas en italiano o francés. La razón principal es histórica: entre los siglos XVII y XVIII, el italiano era el idioma internacional de la ópera, similar a lo que hoy representa el inglés para la música popular.

En Inglaterra ocurrió algo curioso: el público aristocrático adoraba la ópera italiana, por lo que compositores como Handel escribieron decenas de óperas en italiano, aunque vivieran en Londres. Las obras en inglés tendían a ser otros géneros, como la masque o la ballad opera.

¿Y qué pasa con el español?

El español nunca llegó a convertirse en un idioma «internacional» de la ópera, por lo que hay relativamente pocas óperas en español en el repertorio habitual. Sin embargo, existen ejemplos importantes como La vida breve de Manuel de Falla o Los amantes de Teruel de Tomás Bretón.

Además, España desarrolló un género propio llamado zarzuela. Este género alterna partes habladas con cantadas y ocupó el espacio que en Italia tenía la ópera. Obras como La verbena de la Paloma son muchísimo más famosas dentro del mundo hispano que la mayoría de las óperas españolas.

En cierto sentido, España no produjo pocas obras teatrales cantadas; produjo muchísimas zarzuelas en vez de óperas. Esta tradición fue tan fuerte que eclipsó el desarrollo de una escuela operística comparable a la italiana.